| RUTA 6: del puerto del Chorro |
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de la ruta 6
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Itinerario
con guía o monitor de medio ambiente de la zona.
Recorrido: 12 kilómetros.
Grado de dificultad: media. Duración: 8 horas.
Saldremos del paraje llamado Los Prados que se encuentra a un kilómetro
aproximadamente al Este del casco urbano en la confluencia de el Camino de los
Olivos o Cornicabra con la vereda del camino a Maguilla y el camino del Puerto
del Chorro que cogeremos en dirección Norte, esta senda linda a la derecha con
el paraje llamado de Las Ordenes y a la izquierda con los Canutos, en este
rincón podemos observar álamos y olmos de una reciente plantación o forestación
y en la parte superior de la misma una pequeña construcción con una alberca que
riega una rica huerta familiar; este lugar aún se recuerda con el apelativo del
Horno ya que a mediados de siglo se dedicaba a la fabricación de ladrillo macizo
y teja.
Continuaremos con dirección Noreste lindando a la derecha con Las Volanderas y
entramos en la parte denominado Las Guareñas, que atravesaremos en dirección
Norte siguiendo el curso del arroyo del Chorro aguas abajo. El relieve se toma
más ondulado, estamos prácticamente en el lugar llamado Valles Fríos, de cierto
encanto silvestre, adehesado pero bastante sombreado por la cubierta arbórea,
rincón por donde rondan algunas rapaces nocturnas, como el búho real, amo y
señor de las noches de nuestros bosques.
Continuaremos en ligero descenso hasta alcanzar la cola de la charca del Chorro,
desde donde podemos recoger en nuestras retinas no sólo el idílico paisaje, sino
también las habilidades natatorias del pato silvestre, la focha común, zampullín
chico, gallineta de agua, y otras especies con habilidades no tan húmedas como
la garza real, garcilla bueyera, carricerín, todo ello emboscado entre encinas y
una reciente plantación en sus orillas de taraje o taray,.
Desde la pared compactada que hace de muro de contención a las aguas tomaremos
el camino Real en dirección Sureste, se trata de una senda que sube con ligera
inclinación junto a la parte de Los Peñascos del Buitre, donde hace unos años
anidaba una pareja de buitre leonado, hasta que lleguemos a la altura de una
nave agropecuaria, en este sitio tenemos un nuevo desvío que cogeremos a la
derecha en sentido Sur, ésta pista mantiene una constante pendiente más
pronunciada que la que traíamos, hasta llegar al Vértice Geodésico de Las
Dehesillas donde se suaviza, lugar donde tendremos ocasión de tomar
tranquilamente el aire puro que embruja estos parajes. Sin duda nos rondará el
travieso conejo, el carbonero, el herrerillo, la paloma torcaz, la tórtola, el
trepador azul, el rabilargo, el pito real, rincón también frecuentado por el
águila imperial ibérica y el águila real en su constante vigilancia y
supervisión de su territorio de caza, de la que no se escapa el lagarto ocelado
si entra dentro de su campo visual.
Pese a que la vista es extraordinaria, no nos cansaremos de admirar tan
grandiosas imágenes, dominios que en la Edad Media eran propiedad del pueblo,
como lo confirma, entre otros documentos, la terminología toponímica, Camino del
Boyal, allá por los Quintos de Carneril, Encina Blanca y Chinchín.
Llegado el momento debemos continuar por el mismo sendero hasta el próximo cruce donde girando a la derecha tomamos el camino de
la Cornicabra por el que dejaremos la dehesa atrás entrando nuevamente en los
dominios de las tierras cerealísticas, dejando el cortijo del Cigarral con sus
cinco eucaliptos a la derecha continuamos en ligerísima bajada, hasta llegar
al lugar en el que emprendimos la jornada.